Si
sé que estás ahí,
al
otro lado de mi sueño,
soñaré seguro
que te veo,
que escucho tus
palabras,
que vivo entre
tus labios.
Si
siento tu aliento junto a mí
y
que respiras,
seguro que viviré
despacio
y mi corazón
tranquilo
bombeará mi
sangre
mansamente.
Si
adivino tu llegada
mi
sangre, en arroyo,
a
borbotones,
golpeará
mis sienes
y
será el eco de tus pasos.
Vendrás a mí como el
amanecer
a poblar mi vida
de alegría,
a romper los
lazos de las sombras.
Si
sé que tus ojos miran
un
momento hacia los míos,
me
ahogaré despacio
en
lo profundo:
será un sueño
lento, sosegado
y no tendrá ya
despertar.