©Miguel
Angel Marín Uriol
EL
VOLCÁN DE SHIVA
2009
Senilidades
A
veces aún intento convencerme a
mí mismo
que
el pasado me asiste,
me
tortura famélico
y
me pasa facturas caducadas.
Intenté
ser buen chico:
como
una gota de agua en vuelo raso
que
se pierde en las charcas de un
otoño precoz.
Asumí
los consejos de mi padre caballo.
Mi
padre fue Neptupno,
tridente
en mano, rescató de las aguas
al
último argonauta de la historia.
Padre,
ascendiste
caminos poéticos de un sol
que
no se pone nunca.
Todo
se queda aquí, decías.
No
es cierto, no es cierto.
centenaria
la luz;
en
ti aún se hace yedra con que
tatuar eunucos.