Que
no te cuenten cuentos,
_
ya te lo advirtió León
Felipe _
que
no se aduerma tu voz
con
cuentos
ni
mentiras
de
esas que dan a manos llenas
o
que se sacan con trabajo
del
fondo del bolsillo
como
moneda de cobre,
como
moneda caliente
que
adormece la conciencia
y
sabe a poco
en
el estómago del pobre...
Que
no te cuenten cuentos
en
medio de la plaza,
ni
los pregonen desde el foro
_
mirándote a los ojos,
dicen,
leyéndolo
en los labios, dicen _
nunca
fue tan verdad tanta mentira
derramada
sobre
las conciencias dormidas:
mentiras
para la guerra,
para
la paz, mentiras,
sólo
el dolor y la muerte
son verdad.
Que
no te cuenten cuentos:
cuenta
los muertos y heridos
de
las dos orillas,
¡Sólo
las víctimas
son de verdad!
Mariano
Ibeas