"Dedicado
a Rafa Castillejo y
los admiradores de los Sixty"
Mil
novecientos sesenta y ocho
no
existió jamás,
fue
una ficción, un sueño,
un
embeleco,
un
ictus del calendario,
una
sombra del tiempo…
Nadie
estuvo en París, en la
primavera
ni
en el campus de Nanterre, en
mayo
no
se ocupó el Odeón,
ni
se encontraron playas bajo
los adoquines
o
el pavés de la Rue de
Sainte Catherine
en
Burdeos…
tu
no estabas allí
y
tus ojos no lloraban dos
días más tarde
__
tes yeux pleurent encore
au
gaz lacrimogène __
la
gente no trabaja en la
factoría de Marcel Dassault,
el
que fabrica los “Mirage”,
los
obreros juegan al fútbol
en
el patio de la fábrica,
los
raíles del tren han perdido
su brillo
bajo
el óxido de los días de
huelga…
tu
no te acuerdas
__
« on parle de révolte,
et même de revolution;
on
veut mettre la pagaille,
le
feu au cul des bourgeois,
changer
la societé... »
__
¿et que voulez-vous mettre
à la place ?.
Quedan
algunos despistados,
sesentones
de melenas lacias
recogidas
en coleta,
quedan
algunas hyppies
de
tetas caídas y mirada
ausente,
quedan
Jane Birkin y Serge
Gainsboroug
ya
no canta:
__"Je
t’aime, moi non plus"__
quedan
los hijos de Kerouac y de
Marcuse,
quedan
algunas heridas
sin cicatrizar…
y la revolución pendiente.