Receta
©
Javier
Bellosta
Ingredientes:
un puñado de polvo blanco de
estrellas
una nube de agua de deshielo
un tronquito de canela en rama.
Se mezcla todo como se quiera
en un cuenco de amor
(si no se tiene a mano también
resulta en un cuenco de ternura)
removiendo -al ritmo del corazón-
con una cuchara apasionada.
Se pone al calor del cuerpo -sin
dejar de remover-
hasta que rompa a suspirar.
Se mantiene suspirando todo el
tiempo
que se pueda.
Se deja reposar a la luz de la
luna.