¿Para
esto quieren el agua del Ebro?
El Gobierno de Murcia
prevé poner en marcha un proyecto de dimensiones faraónicas: la transformación
de 2.000 hectáreas de una zona virgen del sur del litoral en el mayor complejo turístico
de Europa en el que se construirán alrededor de 20.000 alojamientos, entre
hoteles y urbanizaciones, y cinco campos de golf.
En otra área también
virgen de la costa murciana de 800 hectáreas, el Gobierno del popular Ramón
Luis Valcárcel proyecta construir otras 8.000 plazas turísticas, tres campos de
golf y hasta un golfo artificial con capacidad para un millar de yates.
Todo
este ambicioso plan de desarrollo turístico del litoral murciano, cuyo coste
global ascenderá a 272.000 millones de pesetas (1.600 millones de euros), según
cálculos del Departamento de Turismo de Murcia, ha levantado fuerte indignación
en los ecologistas de esa comunidad y en las principales fuerzas políticas
aragonesas, a excepción del PP, ya que se confirman las sospechas sobre cuál va
a ser el destino real de parte del trasvase del Ebro.
El Gobierno murciano del PP, uno de los
más firmes defensores del Plan Hidrológico Nacional (PHN) y del trasvase,
apuesta por que su comunidad asuma el liderazgo turístico de Europa. Por eso no
va a escatimar recursos ni medios con el diseño de complejos turísticos
mastodónticos en zonas vírgenes del litoral.
Según los planes del consejero murciano
de Turismo, Juan Antonio Megías, alrededor de 2.000 hectáreas vírgenes ubicadas
en una zona denominada Marina de Cope, próxima a Aguilas, albergarán un
complejo con más de 20.000 alojamientos y cinco campos de golf. Esas
instalaciones, con un coste superior a 100.000 millones de pesetas (601,01
millones de euros), según la Consejería, tendrán capacidad para más de 25.000
personas.