Exposición Miradas y Paisajes. Zaragoza, abril 2016

Pilar Aguarón Ezpeleta también pinta, además de escribir o ser promotora de actividades culturales.


Su pincelada es firme, casi dura, pero lo que expresa con ella está plagado de sensibilidad. En sus retratos, Pilar mira al fondo del alma del personaje, y es eso lo que muestra al espectador, al que le sirve una directa mirada a los ojos del retratado para abismarse en su personalidad, pues Pilar ha sabido dejarla patente.

Los paisajes hechos a trazos rápidos y colores brillantes y luminosos, reflejan tierras que hay imaginar. Son lugares para perderse, naturalezas vacías de aditamentos y , sin embargo, plenas de energía vital.

Pilar Aguarón Ezpeleta retrata y se retrata, arrebata cuando obliga a fijarse en esos ojos magnéticos, a través de los cuales descubrimos sus puntos de interés, el foco de su atención.

La artista deja su huella en cuanta hace, se muestra, de forma más o menos velada, en cada obra. Pilar se abre con generosidad, regala imágenes, para perderse en ellas, ojos en los que verse espejado.

María Dubón