Reservados los derechos de autor

    Los micro relatos de Pilar Aguarón   

      volver al inicio.              volver a relatos

La tonta historia de Luis y Rosalía 

Rosalía estaba esperando la llamada de Luis desde hacía semanas. Así eran las cosas, él la llamaba y ella siempre esperaba su llamada. Rosalía pensaba que los ratos compartidos con él eran lo mejor que le había pasado en la vida, pero nunca se lo había dicho. 

Al cruzar un paso de cebra vio un coche igual al de Luis parado en el semáforo, se volvió a mirar pero no era él, estaba tan lejos. No era la primera vez que lo confundía, lo veía en todas partes, reflejado en un escaparate, comprando la prensa o como ahora parado en un semáforo. Él me habrá olvidado, pensó, y volvió a añorarlo.

Estuvieron juntos poco tiempo, el cambio de empleo fue fatal, la distancia lo devoraba todo. Habían pasado varias semanas desde su última llamada y muchos meses desde que no se  veían. Ya nunca me llamará, pensó, ya me habrá olvidado.

A cientos de kilómetros de los pensamientos de Rosalía, Luis frenó despacio al ver el semáforo rojo, mientras esperaba la luz verde creyó reconocerla entre el gentío que cruzada delante de su coche. No podía ser ella, estaba tan lejos, pero no era la primera vez que la confundía, la veía en todas partes, reflejada en un escaparate, saliendo del metro, comprando la prensa o como ahora cruzando un paso de cebra. Rosalía formaba parte de su vida y nunca se lo había dicho.

Se sintió extraño, incómodo, con un sentimiento de culpabilidad desagradable. Hacía semanas que no la llamaba y muchos meses que no la veía. Se justificó echándole la culpa al trabajo, que lo devoraba todo, a los viajes, a la rutina...  Pero no conseguía olvidarla y volvió a añorarla.

Nada en la vida le reconfortaba tanto como saber que ella existía, aunque estuviera lejos, aunque no la llamara. Fuera por lo que fuere, pasarán los meses, bajará la bolsa, cambiarán los gobiernos... el recuerdo de Rosalía nunca le abandonaba, quizá porque ella fuera lo mejor que le había pasado en la vida, aunque nunca se lo hubiera dicho.

Un bocinazo le avisó de la luz verde. Hoy la llamaré, se dijo, de hoy no pasa.  Pero acabó el día y tampoco la llamó. 

Copyright ©Pilar Aguarón Ezpeleta

  Los micro relatos de Pilar Aguarón   

      volver al inicio.

        volver a relatos