El
hombre de Sarajevo
Una
mañana de abril lo descubrí, sin
querer,
mezclado entre la gente
inquieta y bulliciosa en un
mercado
en Sarajevo. Caminaba
despreocupado entre los
puestecitos de flores
amontonados a la sombra de
los muros salpicados de
balazos y de metralla.
Desde
entonces he recorrido las
plazuelas, las calles y las
avenidas, marcadas a sangre y
fuego por la guerra y el desespero.
He preguntado, indagado y hasta
he suplicado alguna información para averiguar quien era, pero
nadie ha sabido darme razón
cierta.
Mil
nombres me llegaron a decir y
ninguno resultó ser el verdadero.
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©Pilar Aguarón Ezpeleta
28 de mayo 2008